POLÍTICA

[Política][bleft]

SOCIEDAD

[Sociedad][bsummary]

FIRMAS INVITADAS

[Firmas%20invitadas][twocolumns]

Pablo era el tonto del pueblo, pero podía votar, @jsobrevive


@jsobrevive.- "Pablo, no me gusta cómo tiene usted la fachada de su casa, aparte de solucionarlo en breve tendrá usted que abonar una multa al ayuntamiento de 100 euros, o de lo contrario le embargaremos, y con recargo, la multa de su cuenta". Pablo siempre lo admitía, nunca infringía la ley, nunca se pasaba, todo lo cumplía, por todo tenía miedo.

Esto le había pasado desde pequeño, quizás fuera por su poco agraciado físico o por su extrema timidez, por no haber llamado nunca la atención por nada, pero siempre le habían tomado el pelo, toda la vida. Eso era algo que Pablo tenía asumido, vivía con ello y no le importaba, ya se había costumbrado.
Trabajaba de barrendero para el ayuntamiento y casi cada cuatro años tenía un jefe nuevo. A pesar de cumplir con su trabajo a rajatabla, parecía que cada vez que cambiaban de jefe, unos a otros se contaban lo fácil que era aprovecharse de Pablo. Siempre iba a cumplir con todo, incluso agachaba la cabeza a modo de reverencia cada vez que recibía una orden, siempre cortés, siempre servil, siempre con miedos, llegando incluso a parecer tonto.

Pocas eran las amistades de las que disfrutaba Pablo, tan pocas como que al único que podía llamar amigo era Tomás. Tomás era parecido a Pablo, quizás un poco más avispado, quizás un poco más rebelde, pero también miedoso, también cobarde y servil hasta ser considerado tan tonto como Pablo. Los dos eran carne de cañón de cualquier concejal sin escrúpulos en el pueblo, cuando tenían que cubrir sus cuotas de multas por falta de presupuesto tanto Pablo como Tomás eran las primeras víctimas, los más buscados por la Policía Local para pillarlos en un renuncio, para cubrir puestos.
"Qué suerte que podamos votar cada cuatro años, ¿verdad?", inquirió Pablo a Tomás. "Claro que sí, somos muy afortunados, votar es la mayor de las expresiones de la democracia". "Sí, pero muchas veces pienso para qué sirve, siempre gana el candidato que más me convence, pero todos me tratan igual de mal. Preferiría no votar nunca y que me respetaran un poco más y que no me persiguieran por cada cosa que hago y tener que pagar tantas multas". "Claro que si no votara, no habría democracia aunque me trataran bien". "Claro, Pablo", contestó Tomás, "cada día pareces más tonto"...

No hay comentarios: