POLÍTICA

[Política][bleft]

SOCIEDAD

[Sociedad][bsummary]

FIRMAS INVITADAS

[Firmas%20invitadas][twocolumns]

¿Pacto educativo o claudicación de principios? por Alicia Rubio


Cesan a Alicia Rubio como jefa de estudios por publicar un libro


Alicia Rubio.- En este bendito país donde la enseñanza se ha convertido en un toma y daca político, en una aplicación descerebrada de ideologías de fallidos resultados y en un feudo adoctrinador de las más descabelladas teorías, todos soñamos con un pacto educativo que termine con semejante locura.

Una negociación que permita prolongar en el tiempo unas legislaciones educativas sensatas con el objetivo real de mejorar la calidad educativa, de preparar a los niños y jóvenes españoles para un futuro donde la formación académica es determinante. Un acuerdo en el que se deje de utilizar a los centros educativos como campos de batalla ideológicos y como experimentación ultima de intereses políticos espurios y cortoplacistas que no buscan el bien de menor y las familias, sino el adoctrinamiento en doctrinas y opciones políticas discutibles y definitivamente degradadas por esa repugnante utilización de la educación.

Y si bien siempre he sido bastante pesimista con los acuerdos en este ámbito, la educación, donde el antipatriotismo patrio campa libremente, en este momento preveo el más negro futuro a la educación y a los objetivos y valores que deberían pactarse y perseguirse. Es más, lo mejor que nos puede pasar es que no haya tal pacto educativo porque eso implica la claudicación hasta de lo más básico e irrenunciable. Del resto de los puntos a negociar... no quiero ni pensarlo. Les cuento.

Asistí hace unos meses a un acto-debate organizado por DEANES Defensa de la Nación Española, sobre el pacto educativo en el que la diputada Sandra Moneo, principal ponente, nos contó las causas del fracaso de tal acuerdo entre los dos grandes partidos, PP y PSOE, en la anterior legislatura donde el PP tenía una aplastante mayoría absoluta. El fracaso del pacto educativo y la posterior ley que se elaboró, la Ley Wert o LOMCE, que Sandra Moneo calificó como “desilusionante” y que no gustó a nadie por querer contentar a todos sin haber acuerdos, vino causado porque el PSOE, debilitado y en minoría exigía que se traspasaran las tres líneas rojas que el PP había marcado como irrenunciables: la enseñanza del español en las comunidades con lengua cooficial, la libertad educativa expresada en el sistema de conciertos y un cuerpo de profesores de ámbito nacional.

Mi sorpresa fue grande en tanto soy consciente de que “de facto” y al margen de las leyes, la primera y la tercera van camino de no existir: hay zonas de España en las que la enseñanza del idioma común es residual o está a punto de desaparecer por la potenciación de modelos que se centran en la lengua regional y en otras idiomas. Y lo del “cuerpo nacional de profesores” es relativo hasta el punto de que somos funcionarios dependientes de cada comunidad autónoma y, los bianuales concursos de traslados de ámbito nacional que se convocan, son en realidad un poco camelo en tanto no se puede acceder a los lugares donde has de dar tu materia en la lengua cooficial sin dominarla plenamente, dominio impensable en la casi totalidad de los docentes del resto de España.

Y qué decir de la segunda línea roja: la libertad educativa y el derecho de los padres a elegir, materializado en los centros con concierto educativo. Sabemos que sin más argumento que su opinión ideologizada, y contra los derechos constitucionales y la lógica, se han excluido del concierto a centros diferenciados vulnerando el derecho a elegir de muchos padres.

Pese a la situación real, se puede admitir la posibilidad de que, si bien esas tres líneas rojas se han traspasado de hecho, al menos en el papel no se quiera dar por perdida la batalla. Vergüenza torera, pundonor, ceguera, hipocresía…no sé bien cómo llamarlo, pero algún nombre tiene, aunque quede al albur de la afinidad, inocencia o confianza que en tales políticos tenga el lector.



Sin embargo, la pregunta que surge y que no pude hacer por falta de tiempo en la parte de debate es…

Si con un PP fuerte no hubo forma de que el PSOE llegara a un Pacto de Estado por la Educación a causa de esas tres demandas de libertad y unidad de España, ahora, con un PP en minoría y un PSOE que necesita hacer guiños al electorado que se le ha ido y se le va por la izquierda hacia Podemos y con diversas alianzas con este partido en diversas CCAA y Ayuntamientos… ¿va a acceder el PSOE a respetar esas líneas rojas sobre el papel, o va a acceder el PP a renunciar definitivamente a ellas? 

Pacto educativo, o claudicación de principios… después de lo que estamos viendo en la trayectoria del PP creo que muchos, con todo derecho, nos tememos lo peor.

Antipatriotismo patrio: el oxímoron que nos desangra. Y seguimos restando. Porque aquí está visto que solo suman los que dividen.



Alicia V. Rubio Calle



No hay comentarios: