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La manifestación de Barcelona nos culpabiliza a todos menos a los terroristas, por @jsobrevive


@jsobrevive.- A todos los que tenemos ciertas esperanzas en la gente que nos rodea se nos están acabando los argumentos. Las decepciones son cada vez mayores y los golpes de cruda realidad cada vez más fuertes. Tras los últimos atentados de Barcelona y Cambrills y la posterior manifestación, esas esperanzas están bajo mínimos, en la reserva, prácticamente agotadas.

Hemos descubierto que somos nosotros mismos los culpables de que nos maten. No hacemos más que provocar a los terroristas y a estos no les queda más remedio que matarnos como castigo. Y lo peor es que estamos descubriendo que cada vez hay más argumentos y más justificaciones para eso, para que nos maten.

La foto de las Azores, la islamofobia, los fachas, los no independentistas, las amistades del Rey de España, el comercio con Arabia Saudí, los españoles en general, no hacemos más que provocar y justificar nuestro asesinato. Y para eso da igual, además, la edad que tengamos, desde el más pequeño al más anciano, en todos está justificado.

Y decían en la manifestación, además, que no tenemos miedo cuando el miedo es cada vez mayor. Y no solo tenemos miedo al terrorismo, al islamismo radical o a las amenazas. Tenemos miedo a toda esa gente pusilánime, cobarde y falsa que nos rodea. Gente que ni se inmuta ante la muerte de quien le rodea y a la que le importa más seguir un dictado político como si fuera un papagayo. Gente que no se sale del redil al que está sometida gran parte de esta sociedad cada vez más servil, gregaria e ignorante.

Gente que no mueve ni un dedo sin permiso de su superior o sin ver antes qué dedo ha movido este primero. Gente que no hace más que justificar a hijos de puta porque, como decía Roosevelt, es el suyo. Gente que está en primera línea para defender a adoctrinadores por una migaja de pan en forma de puesto vitalicio. Miserables a los que no hay por donde coger y que pueden, además, caer en su propia trampa. La culpa de que alguien sea asesinado no es de nadie más que de quien asesina. Asesinar de forma indiscriminada tiene un grave problema, que pueden caer incluso estos serviles descerebrados que no hacen más que justificar y dar alas a los asesinos. Sería una pena porque además de tontos les ponen las balas.

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