Los efectos devastadores de la ideología de género. Entrevista a Alicia Rubio, nueva colaboradora de El Diestro

Cesan a Alicia Rubio como jefa de estudios por publicar un libro


El Diestro.- Sirva esta entrevista a modo de presentación de una nueva colaboradora, que generosamente accede a enriquecer nuestro medio, con sus publicaciones. 

Cuando iniciamos la charla, no podía imaginar que iba a encontrar en Alicia mucho más que coincidencias ideológicas. Respecto a lo profesional, es licenciada en Filología Clásica en la Universidad de Salamanca y profesora de Educación Secundaria en un instituto madrileño. Respecto a lo político, es miembro de VOX, donde ejerce el cargo de Vicesecretaria de Movilización
Con una impecable trayectoria en ambos campos, se ha hecho especialmente popular en los últimos tiempos, por la publicación de su libro "Cuando nos prohibieron ser mujeres y os persiguieron por ser hombres" y la trascendencia mediática que tiene su denuncia y oposición a la ideología de género, esa ideología que se extiende en nuestra sociedad, como una mancha de chapapote, para ensuciar conciencias, valores, y conductas. 

Alicia Rubio durante la presentación de su libro "Cuando nos prohibieron ser mujeres y os persiguieron por ser hombres"

Alicia, ¿cuál es el origen de la ideología de género? 

Esta ideología proviene de una perversión del feminismo como lucha por los derechos de la mujer tras ser interpretado por parámetros marxistas. Esa lucha por los derechos se transforma en una lucha de sexos, al modo marxista de la lucha de clases (ya Engels lo expresaba de esta manera) donde el hombre es el opresor y la mujer, la oprimida a la que relega a una posición de esclava. Esto llevaba a tener que sustituir y eliminar al grupo opresor. 


La escuela de Frankfurt y los neomarxistas de posguerra pulieron y popularizaron estas teorías en las que la mujer es una construcción social del grupo opresor y debe rebelarse. Como la causa de su menor presencia social es la maternidad, hay que “liberarla” de esa esclavitud social cuyo origen no es social sino biológico. Ahí comienza la lucha contra la biología.

La masculinización de la mujer, el aborto y las relaciones lésbicas aparecen como la solución a este “problema”. El hombre heterosexual es visto como el “enemigo a batir” (machete al machote) y el hombre homosexual es el ideal de varón por no ser opresor de la mujer.

Grupos malthusianos y funcionarios de la ONU obsesionados por el incremento poblacional vieron en estas teorías de interpretación de la naturaleza humana a una forma excelente de reducir población, problema que les preocupaba. Luego, además, se evidenció como una forma de obtener financiación y fondos públicos a base de victimismo, resarcir de agravios ancestrales y resolver situaciones de “alarma social” previamente creadas y sin posibilidad de ser erradicadas realmente, lo que atrajo a un montón de palmeros interesados en hacerse cargo de ese dinero.


¿Es una ideología que viene únicamente de la mano de los partidos de izquierdas, o existen otros factores - sociales, económicos, etc-, que la están impulsando y promoviendo? 

El origen basado en ideologías de izquierda es claro en tanto interpretan a la sociedad en clases contrapuestas que han de luchar por una hegemonía y una obtención de extraños derechos inexistentes o ya amparados por la Constitución: mujeres contra hombres, homosexuales contra heterosexuales… los medios utilizados también son del ámbito marxista: el fin, mesiánico e incuestionable, justifica los medios y la mentira se utiliza como un arma revolucionaria, falseando datos y encuestas, creando alarmas sociales y preocupaciones de la gente…: todo da lo mismo con tal de alcanzar el objetivo. 

Sin embargo, ya sea porque han comprado la mercancía averiada de estas mentiras interesadas y buenistas o porque han visto la forma de incrementar la deriva de fondos públicos o la obtención de privilegios, los partidos de centro-derecha, salvo VOX, han abrazado esta ideología y han legislado para que se imparta como dogma en colegios y centros educativos con una peligrosa deriva al totalitarismo e imposición de una ideología y una moral estatal. 


¿Cuál es el peligro principal que conlleva la ideología de género? 

Son muchos los peligros. 

Lo primero, que se fundamenta en ideas discutibles cuanto menos, por lo que, consciente de su debilidad, impide cualquier cuestionamiento: es como el polluelo del cuco que expulsa a otros pollos del nido para no tener competencia. Además, enfrenta en vez de aunar voluntades y, con su intento de erradicar presuntas injusticias, genera otras mucho mayores

Ni siquiera nos hace más felices y, desde luego, nos hace como ciudadanos mucho menos libres. Tiene un tic totalitario de aceptación de dogma que vulnera derechos fundamentales como la libertad de expresión y opinión. También impide la libertad de culto, ya que se contrapone a visiones tradicionales y religiosas de la familia y el matrimonio y su “democrática” solución es imponer la visión de los lobbies del género. La creación de discriminaciones positivas para unos presuntos oprimidos crea discriminaciones negativas para el resto, por lo que vulnera la igualdad en muchos ámbitos, además de hacerlo ante la ley que ya es de extrema gravedad.

Crea delitos de difícil tipificación, llevando a una indefensión jurídica de los colectivos discriminados negativamente, vulnera la presunción de inocencia y adoctrina a los menores en una visión de la naturaleza humana, la sexualidad y la dignidad de la persona más que objetable, en mi opinión destructiva y nefasta y, desde luego, no compartida por todos.


¿Crees que sus efectos van a ser devastadores o debemos relativizar esta ideología, tomándola como una moda pasajera? 

A nivel individual va a ser devastador y ya lo está siendo: hombres criminalizados, despreciados en su ser ontológico, padres apartados de sus hijos, familias destruidas por el odio, mujeres miserabilizadas y enfangadas en la revancha de ofensas inexistentes que se odian a sí mismas y tratan de ser lo que no son, menores utilizados, privados de entornos estables, convertidos en arma arrojadiza o en mercancía, hipersexualizados, adoctrinados con teorías diversosexuales… esto da una sociedad más infeliz, nunca más moderna.

A nivel social estamos creando una sociedad egoísta, hedonista que se autodestruye con unos índices de natalidad suicidas…

Me cuesta relativizar algo tan lesivo y cuantificarlo como una moda pasajera aunque algunos jóvenes la aceptan como moda y postureo de modernidad y progreso.

Sí que es cierto que el panorama devastador empieza a vislumbrarse y surgen conatos de resistencia, pero revertir toda esta ideología va a ser lento porque hay demasiado interés en que esto siga avanzando. Se nos impone desde muchos y muy poderosos poderes fácticos.


Echemos la vista atrás, a esos tiempos en que estudiabas en Salamanca. Salías de Anaya, nuestra querida facultad, y tras deleitarte con nuestra imponente Catedral, enfilabas la Rúa, con los libros bajo el brazo... Vivíamos en una sociedad machista, eso no podemos negarlo. Las mujeres no participaban de la vida académica, profesional, social, política, en la medida en que lo hacen ahora.


¿La ideología de género es tomada por la sociedad como el remedio para luchar contra aquella situación?

El caso es que yo no recuerdo vivir en una sociedad tan machista. De hecho, en mi familia me educaron en la igualdad, estudié lo que quise, no me sentí discriminada en ningún momento, tuve profesoras muy reputadas en la universidad, se podía decir, pensar, cantar y opinar lo que se quería, no como ahora. Nunca me he sentido víctima por mi sexo (al contrario siempre he estado orgullosa y feliz de ser mujer) y quizá por ello nunca he necesitado buscar culpables.

El problema es que la ideología de género se hace fuerte una vez esa situación está ya superada, en mi opinión, o encauzada para su resolución con leyes y derechos iguales para todos. Como entonces, esta lucha de sexos carece de sentido, se dedica a “estirar” o crear los problemas para los que viene a dar solución.

Tú misma hablas en pasado, “aquella situación”… ¿qué sentido tiene ahora que unas mujeres que no han vivido “aquella situación” traten de tomarse la revancha y exigir que se les resarza de lo no vivido a hombres que tampoco actuaron de opresores y a los que se les culpa, en una figura previa al derecho romano de culpabilidad hereditaria y grupal? Todo una locura.


¿Crees que gran parte de la sociedad le concede ese valor positivo y de ahí que se extienda con tanta facilidad? 

Efectivamente, el buenismo, y la creencia de que lo que no hace daño y hace feliz a alguien porque lo quiere, es válido para permitirlo, nos lleva a aceptar cosas en las que el perjudicado (para vender que no hace daño a nadie) es silenciado o eliminado. No estamos yendo a una sociedad más feliz y permisiva sino más desquiciada, solitaria, manipulable, represiva y triste. Suben los índices de suicidio, la soledad, las paranoias, el egoísmo, las imposiciones… menos la sexual, que se impone como “libertad obligatoria” en una contradicción más de esta ideología enloquecida.


¿De qué manera te ha afectado en lo personal y en lo profesional - si es que lo ha hecho- la publicación de tu libro y el convertirte en una figura pública que no se doblega ante aquello que considera injusto? 

En lo profesional me ha supuesto una campaña de difamación pública sin fundamento acusada de los “pecados de moda”, machismo, homofobia, racismo incluso, una “muerte de mi reputación” y mi cese como jefe de estudios por dar mi opinión. A nivel personal estoy descubriendo lo miserables que pueden ser algunas personas de mi entorno y que, por el contrario, hay personas excelentes, valientes y con ganas de luchar.

Desde el punto de vista familiar, tengo la suerte de contar con una familia que me apoya, que lucha por lo mismo que yo, la libertad, la igualdad, el derecho a ser libres, la vida, la familia, la independencia de los lobbies y la dignidad humana como base de toda la lucha.


¿Sale caro oponerse a la ideología de moda? 

Sí, sale caro porque es duro enfrentarse a los insultos de personas que ni siquiera saben lo que estás defendiendo ni qué intereses hay detrás de sus actos liberticidas y quienes los están utilizando. No saben que luchas por sus derechos y su libertad porque ni siquiera saben qué es la libertad y los derechos más allá de una promiscuidad sexual sin mucho recorrido, un “derecho a escrachar al disidente” y una hipotética elección de género.

El insulto, la coacción, la amenaza y la difamación son instrumentos de represión que funcionan porque hacen daño. Sí está siendo duro. Por eso toda muestra de apoyo, y he recibido muchas, se agradece tanto.


Como Vicesecretaria de Movilización de VOX, ¿crees que tu partido es el único que se da cuenta del peligro de aprobar leyes que promuevan y favorezcan la implantación de la ideología de género? 

Todos los grandes partidos se han vendido, por buenismo, estupidez o intereses, a la ideología de género. Hay mucho dinero fácil de repartir en juego. Me metí en VOX porque es el único partido que conozco que lucha sin complejos contra esta ideología liberticida y destructiva del ser humano en todas sus facetas, desde la vida a la libertad de educación, desde la utilización de los menores a la criminalización de varón, desde la dignidad humana en todas sus etapas hasta la manipulación ecologista.

En VOX se tiene una visión amplia y completa de todas las caras de esta ideología y así es difícil que te “vendan” alguna de ellas.

El tiempo de charla con Alicia pasa rápidamente. Es una conversadora nata. Tiene una voz decidida y la risa fácil. Es una persona cordial, amable, culta. Nos presenta argumentos indiscutibles y nos ofrece titulares en cada afirmación.

Alicia, eres profesora de instituto. Hemos conocido, y sufrido, varias leyes educativas - y las que conoceremos aún... -, ¿qué balance haces de los últimos años educativos en España?

Mi balance no puede ser más negativo desde la malhadada LOGSE.

El alumno va a la escuela a aprender conocimientos, cultura, y es derecho y deber de los padres la educación y la transmisión de valores que la escuela solo debe reforzar. En ningún momento el objetivo de la escuela es que sea feliz sino que aprenda, trabaje, se esfuerce, se prepare para el futuro académicamente. Si es feliz, mejor.

Desde que la LOGSE puso la felicidad como objetivo esencial y bobalicón (pues es una felicidad fútil, basada en el bienestar incidental, en que nada te perturbe) de una institución creada para la formación y la instrucción, todo se ha desvirtuado. Nadie es feliz durante un esfuerzo. Y el aprendizaje exige esfuerzo. La felicidad viene después, con el objetivo cumplido.

Y como el aprendizaje, el rendimiento, el esfuerzo, el fracaso, las frustraciones y el aprendizaje que conlleva la formación académica no cotizan en esta bolsa de felicidad de pacotilla, los alumnos salen sin saber nada, ya que no vale la pena el esfuerzo y no deben creársele frustraciones por lo que se les aprueba con cada vez menos conocimientos

Si a esto se añade la eliminación progresiva de las asignaturas de letras, que te hacen pensar, expresarte, argumentar, entender ideas… tenemos una juventud manipulable, ignorante, desincentivada, igualada por lo bajo, castrada de excelencia…


¿Cómo han cambiado los alumnos? ¿Cómo han cambiado los profesores? 

Alumnos y profesores actuales son consecuencia de este tipo de políticas.

Si no se exige, cada vez menos alumnos se exigen a sí mismos, si da igual el esfuerzo, o no, porque el resultado inmediato es parecido, no hay esfuerzo. Si se ridiculiza el conocimiento, la búsqueda de la excelencia, las figuras a imitar son verdaderos ignorantes mientras el que quiere superarse es un “friki”, no existe la disciplina. A los menores se les dan derechos pero no se les exigen deberes, ¿qué podemos esperar?

En el caso de los profesores, si exigir y preparar adecuadamente te trae complicaciones con padres y alumnos y aprobar por sistema te da popularidad, si no se te exige que el alumno salga preparado sino el número de aprobados… para qué te vas a complicar la vida.

Cuando un siembra alcornoques no puede esperar recoger manzanas.

Naturalmente que hay alumnos con ganas de aprender y superarse y docentes que son, contra viento y marea, grandes profesionales, pero el caldo de cultivo que se ha creado no lo facilita ni lo promueve.


Seguiremos conociendo a Alicia a través de sus textos, de sus artículos. En sus libros, en su web o en El Diestro, su nueva casa. Gracias, Alicia.
En todo caso, únicamente terminar la entrevista con unas palabras que aparecen en la salutación en su espacio web y que son un resumen de su carácter: Sé disidente. Únete a la lucha.





Alicia Rubio    @NoALaIdDeGenero          https://eltimodelgenero.com/



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1 comentarios :

  1. Un alivio que queden algunas mentes no alineadas por la Ingeniería Social.
    Cuando estas políticas suicidas que están imponiendo en Occidente provoquen la inevitable hecatombe, con Alicia y con las cuatro mentes lúcidas que queden, nos tocará reconstruir la Civilización o si ni ella resiste, tendremos que pasar otros mil años oscuros hasta recuperar la cordura.

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