¿Qué fue de los hermanos Wachowski? Ahora hermanas.

        Recuerdo claramente la sensación de entusiasmo que experimenté la primera vez que vi Matrix, en 1999. “Es la mejor película de ciencia ficción que he visto en años“, me dije con absoluta convicción. A día de hoy lo sigo pensando. La trama, el sorprendente planteamiento final, las innovadoras secuencias visuales que marcaron una época y fueron replicadas hasta el infinito. Neo y Trinity. Todo me enganchó. Fue entonces cuando comencé a interesarme realmente por los hermanos Wachowski.

          Ya había visto otras películas suyas como Asesinos (con Sylvester Stallone y ¡Antonio Banderas!) y Lazos ardientes. Pero en Matrix me dejaron alucinada.

         La sensación de gratitud por esa maravilla se tornó en resentimiento cuando hicieron todo lo demás: las dos secuelas de Matrix que jamás debieron existir y que mataron por completo el sentido de la primera, Speed Racer, El atlas de las nubes (una especie de parodia del maravilloso libro en el que está basado) y finalmente El destino de Júpiter. De esta mejor no hablo, que me enciendo.

            Pero entonces volvieron con algo totalmente diferente, una serie que ha superado todo lo anterior y que me ha llegado al corazón.

               Solo que ya no son Andy y Larry Wachowski. Ahora son Lilly y Lana, las hermanas Wachowsky.

Antes y después de los Hermanos Wachowsky


                Esta serie que me ha atrapado por completo se llama Sense8. Su punto de partida no podía ser más intrigante: ocho personas en todo el mundo, de diferente sexo, color, raza y creencias religiosas, establecen una extraña y desconcertante conexión mental y emocional. Solo tienen un nexo en común: nacieron en el mismo momento.

                  Mucho más allá de la intriga de saber qué hay detrás de todo esto y de los peligros que entraña para los protagonistas, la serie me ha enamorado por Miguel Ángel Silvestre, que está de toma pan y moja.

  
Miguel Ángel Silvestre


           No, en serio. Silvestre hace un papelón en la serie, su personaje de Nito es genial, es mi favorito. Pero lo que me ha calado realmente es la forma tan delicada y hermosa de narrar algo que parece obvio, pero que desgraciadamente no lo es para muchas personas: que el amor es igual en todas partes, más allá de quien lo da y quién lo recibe, de dónde hayas nacido o de tu fe.

           Uno de los personajes más conmovedores es Nomi, una transexual que además está interpretada por una transexual en la vida real, la actriz Jamie Clayton.
Jamie Clayton
               Al conocer la historia de Nomi, al ver su preciosa historia de amor, uno no puede dejar de imaginar que son los sentimientos y las vivencias de las creadoras de la serie, las hermanas Lily y Lana Wachowski, las que se catalizan a través de Nomi.




La transición de Lana Wachowski fue la primera en salir a la luz.

Cuando aún era Larry se casó con Thea Bloom en 1993, su gran amor del colegio. Hacia el año 2000 parece que comenzó un tratamiento de hormonas y se divorciaron en 2002, pero no por esta razón sino porque entonces él (en camino de ser ella) le dejó por otra. Tenía otra gran afición al margen del cine: el BDSM.

En una mazmorra de Hollywood conoció a la que sería su segunda mujer: la dominatrix Ilsa Strix (cuyo verdadero nombre es Karin Winslow), que entonces era la esposa del actor pornográfico transgénero Buck Angel, conocido como “el hombre con vagina”. Ambos dejaron a sus respectivos cónyuges y se casaron en 2009.

Para entonces ya era oficialmente Lana Wachowski. Los primeros medios comenzaron a hacerse eco de este cambio de sexo en 2003, justo después del estreno de esa infamia llamada Matrix Reloaded. Me mata esta película.




Se decía que Larry Wachowski, que jamás concedía entrevistas, no solo era aficionado a travestirse, sino que estaba siguiendo un tratamiento de hormonas y que finalmente se operaría. En su entorno profesional pusieron bastante énfasis en negar este tipo de informaciones.

En 2006 un medio de San Francisco dio por hecho que Larry era ya una mujer llamada Lana. A pesar de que el cambio ya era evidente, Joel Silver, productor de Matrixy V de vendetta (también escrita por las Wachowski), volvió a negar la mayor, asegurando que la gente “se inventaba cosas”.




Por entonces trabajaban en Speed Racer y algunos miembros del equipo de la película también lo negaban con insistencia: no había cambio de sexo.

Fue después del estreno Speed Racer cuando Lana se sintió en el deber de apoyar a otras personas transexuales como ella, comprendió que su visibilidad ayudaría a mucha gente. En 2010, los medios ya se referían a ella como “Lana (antes Larry) Wachowski” y en algunos documentos su nombre aparecía como Laurenca Wachowski.

En julio de 2012, Lana hizo su primera aparición pública como mujer en un vídeo en el que hablaba del proceso creativo de El atlas de las Nubes (parte de la cual, por cierto, se rodó en Mallorca).

De esta forma se convirtió en la primera directora transexual de Hollywood en salir del armario.

En su primera entrevista pública, con motivo del estreno de la película, Lana respondió con muy buen humor a todas las preguntas que le hicieron acerca de su vida privada. Su hermana Lilly (entonces Andy), que siempre había sido muy protectora hacia su hermana, fue su mayor apoyo en ese momento.

“Durante muchos años ni siquiera podía decir las palabras transgénero o transexual. Cuando yo mismo lo admití supe que tendría que decírselo a mi familia. Este hecho me aterrorizó tanto que no pude dormir durante días —explicó—. Elegí cambiar mi exterior para alinearlo con mi interior. Mi mayor temor era perder a mi familia, una vez me aceptaron, todo lo demás fue pan comido“.

 En octubre de 2012 Lana Wachowski recibió el Premio de Visibilidad de la organización Human Rights Campaign (HRC), una de las agrupaciones más importantes LGBT.
En su discurso de aceptación reveló que durante su juventud llegó a pensar en suicidarse por la confusión de identidad que sufría. Explicó que ni ella ni su hermana habían hecho comentarios al respecto de su cambio de sexo no por vergüenza ni porque fuera un secreto, sino por su timidez y porque siempre habían preferido mantener su vida privada lejos de los flashes.  Tenían miedo de perder su privacidad y de que ya no pudieran ir a un lugar público sin ser acosados.
“Algunas cosas las hacemos por nosotros mismos, otras cosas las hacemos por los demás. Estoy aquí porque cuando era joven quería ser escritor, quería ser director de cine, pero no podía encontrar a alguien como yo en el mundo y sentía que mis sueños estaban sentenciados simplemente porque mi género era menos típico que otros. Si puedo ser esa persona para otros, entonces el sacrificio de mi vida privada tendrá algún valor”.
Finalmente su hermana Lily también anunció su cambio de género en marzo 2016.
Su serie Sense8 recibió un premio GLAAD a la visibilidad y en la alfombra roja de la gala, Lilly admitió que había ocultado que era transexual durante “toda su vida”.

Ahora, Lilly ha dejado la producción de la segunda temporada de Sense8 en manos de su hermana, que por primera vez trabajará en solitario. Ha decidido tomar un descanso para centrarse en su propio bienestar, y únicamente figurará en los crédito de la nueva tanda de episodios como co-creadora de la serie, esperando que pueda estar más involucrada en una hipotética tercera temporada.
me encanta el buen humor con el que se lo está tomando. Aquí abajo la podéis ver celebrando el día nacional de la visibilidad y no os perdáis el mensaje de su camiseta: “Si te gustan mis tetas, espera a ver mis pelotas”.



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