Políticos pillados por los SMS del móvil

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Las últimas filtraciones conocidas de mensajes entre políticos salen a la luz por el uso del SMS en vez de aplicaciones de mensajería instantánea donde los textos van cifrados

Desde el famoso «Luis, sé fuerte» de Rajoy a Bárcenas que salió a la luz hace cuatro años, hasta el último caso conocido con la 'operación Lezo': «Gracias Nacho. Un fuerte abrazo. Ojalá se cierren pronto los líos» del ministro de Justicia, Rafael Catalá, al expresidente de la Comunidad de Madrid recientemente detenido, Ignacio González. Las filtraciones de ciertos SMS de la más alta esfera política española dejan entrever que las conversaciones por teléfono siguen siendo fuente de investigaciones policiales.


Igual que hace años las llamadas telefónicas intervenidas (los llamados 'pinchazos telefónicos') estaban a la orden del día, hoy con las nuevas tecnologías se puede ir un paso más allá y son los mensajes de texto (SMS) o de aplicaciones de mensajería instantánea (Whatsapp o Telegram principalmente) donde se tiene puesto el foco.


Eso sí, no es lo mismo interceptar un SMS que un mensaje de Whatsapp. Los mensajes de texto tradicionales viajan por la misma línea que una llamada telefónica, por lo que la Policía los puede interceptar con un repetidor virtual "de forma más o menos sencilla", explican fuentes de la Policía Nacional consultadas por este diario. Sin embargo, las llamadas realizadas por Whatsapp o los mensajes enviados desde la aplicación no pueden ser interceptadas en tiempo real por el sistema de cifrado de extremo a extremo implantado por la compañía propiedad de Facebook hace ahora un año.


Las apps más seguras
Móviles 'hackeados'


Solo el 29% de los ‘smartphones’ del mundo están cifrados. Sin embargo, estos dispositivos son “la nueva puerta de entrada a los datos personales", asegura Alberto Ruiz, ingeniero preventa de Sophos. Pero que un móvil no esté cifrado no quiere decir que esté totalmente desprotegido. Actualmente, la mayoría de las ‘apps’ ya implementan el cifrado de los mensajes y “desde hace un tiempo es difícil poder vulnerarlas”.

Por su parte, Pedro Martínez, responsable preventa de HPE Aruba, explica que hoy en día todo empleado de una compañía pública o privada lleva mucha información del trabajo en el móvil, sobre todo a través del correo electrónico de la empresa. “Si esos dispositivos son atacados por un ‘hacker’, podrá acceder a toda la información y extorsionar con publicarla”, asegura el experto. Como solución propone que sean las empresas las que tengan un control de monitorización y protección de los dispositivos que entran en su área de actuación.

Los mensajes de Whatsapp están cifrados en origen y término, por lo que conocer su contenido es más complicado que el de los SMS aunque sigue siendo un trámite “muy primario”, aseguran las mismas fuentes. Hay herramientas mucho más preparadas contra las intercepciones como Telegram, no por su sistema de seguridad en sí, sino porque al tratarse de una empresa rusa, sus dueños se amparan en las leyes de su país para no colaborar con las investigaciones de la Policía española.

En cuanto a aplicaciones técnicamente más protegidas, la más segura hoy en día es Threema, una app de pago (2,99 euros en el market de iOS y Android) propiedad de una empresa suiza que proporciona al usuario un número de identificador, no se basa en el número de teléfono como el resto de apps. Así, no se puede encontrar a otra persona si no se dispone de este número personal porque se trata de comunicaciones vía IP.

Volviendo a los mensajes interceptados a políticos, son textos que salen a la luz por filtraciones o revelaciones anónimas que se consiguen, en su mayoría, por el "descuido" de estas personas, porque aunque todos los miembros del Gobierno tienen un móvil oficial con un sistema de cifrado de alto nivel de seguridad, los mensajes son captados porque se envían desde un teléfono personal o porque la persona receptora no cuenta con un móvil cifrado.

¿Cómo monitoriza la Policía un teléfono móvil?

El sistema Sitel (Sistema Integral de Interceptación de las Comunicaciones) es el entramado informático utilizado por los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado desde los atentados del 11-M en 2004, aunque fue comprado por el Gobierno presidido por Jose María Aznar en 2001. El Tribunal Supremo lo considera legal siempre que haya una autorización judicial de por medio. A partir de esa autorización judicial, Interior solo tiene que llamar a la empresa operadora de dicho teléfono para que desvíe a los servidores centrales del sistema la información.

Desarrollado por Ericsson, permite la intercepción sin límite de todas las telecomunicaciones que se den en España. Su aplicación más habitual es grabar conversaciones en tiempo real y revelar el contenido de los SMS y fotos enviadas entre los investigados. A día de hoy, el sistema Sitel no actúa sobre Whatsapp.


Fuente http://www.elnortedecastilla.es/tecnologia/201704/29/pillados-movil-20170427145212-rc.html
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