POLÍTICA

[Política][bleft]

SOCIEDAD

[Sociedad][bsummary]

FIRMAS INVITADAS

[Firmas%20invitadas][twocolumns]

La izquierda es más franquista que Franco




Resulta una labor imposible completar el excelente artículo de nuestro columnista y colaborador Antonio de la Torre sobre la doble vara de medir de la izquierda. Pero voy en este editorial a permitirme la licencia de analizar profundamente las causas de esa doble vara de medir, que de forma magistral nos ha descrito D. Antonio. En primer lugar, ocurre porque la derecha se lo permite desoyendo aquel castizo y certero dicho que afirma: “lo cortés no quita lo valiente”.

Es evidente que la derecha no responde a las infinitas provocaciones y acusaciones de la izquierda no por mera cortesía sino por falta de valor. La derecha vive aterrorizada por un miedo atávico a que la llamen franquista. Pero semejantes complejines no dejan de ser fruto de un descomunal desconocimiento de la historia, de la filosofía política y de la ciencia política por parte de acosadores y de acosados. La izquierda no pudo presumir ni de superioridad moral durante el periodo en que vivió Franco. Tampoco pudieron presumir de valentía ya que no fueron capaces de arrebatarles el poder. Franco ganó la guerra y ellos la perdieron y les guste o no tendrán que vivir con ello. Franco permaneció en el poder hasta que murió en su cama y ellos fueron incapaces de vencerlo ni política ni militarmente. El carácter amoral de los líderes exiliados se demostró abiertamente con el expolio de oro y tesoros que realizaron antes de salir huyendo como ratas con las riquezas robadas al pueblo.

Pero el carácter amoral de los líderes de la izquierda se demostró en toda su inmensidad después de la muerte de Franco; cuando demostraron ante el mundo, aunque la propaganda oficial diga todo lo contrario, que lo único que envidiaban de Franco era su poder para uso personal; aunque engañaron a los españoles, junto a Adolfo Suárez mediante una campaña mediática vergonzosa de desinformación asegurándoles que la Transición iba a significar para todos un sistema democrático. En realidad todos ambicionaban las mujeres, el dinero y el poder que heredaban sin recato del dictador. Y su carácter amoral lo demostraron, sobre todo, cuando ese poder se lo repartieron entre las distintas familias oligárquicas que llegaban a la llamada de la orgía. La izquierda, que pudo contribuir a conseguir la libertad colectiva para España colaboró con lo que los restos del franquismo les ofreció. La izquierda, en esos momentos, fue más franquista que Franco; y el sistema se dividió en oligarquías de partidos, es decir, en castas parasitarias; ese término que Pablo Iglesias plagió del periodista Enrique de Diego y cuyos estudios históricos tanto han ayudado a verter algo de luz entre todas las oscuridades desinformativas con las que el régimen del 78 nos ha obsequiado.

Por lo tanto, cuando a la derecha la llamen franquista o fascista, esta les pueden responder sin ningún rubor y miedo a mentir: “y tú más, INCULTO IGNORANTE”

1 comentario:

  1. Ante todo, muchas gracias por las citas en este magnífico editorial, que suscribo de la cruz -también se perdió esa buena costumbre de encabezar los escritos (cartas, principalmente) con una cruz- al punto y final.
    Obviamente, se quedaron en el tintero muchas muestras de esa "doble vara de medir" que la longitud del artículo -que ya salió un poco largo- limitaba. Tal vez, en la línea de este -repito- magnífico editorial, podría haber resumido mi reflexión con algo así como "La izquierda puede hacer, decir o utilizar hechos y argumentos machistas, feministas, racistas, xenófobos, acosadores, amenazantes, insultantes, antirreligiosos -eso sí, contra el cristianismo, que los otros responden mal- falsos y un largo etcétera, que siempre serán "justificados por ellos y sus medios -casi todos y los que no, también- como parte de su "libertad de expresión", mientras que cualquier cosa menor que pueda decir alguien de la derecha, siempre en tono mucho menor, por supuesto, en cualquiera de esos órdenes, será resumido por ellos y sus medios -insisto- con el término "FASCISTA" que, para esos grupos, es “sinónimo” redundante y facilón siempre de cualquiera de ellos. Por eso no puedo estar más de acuerdo con la respuesta que el editorial propone “y tú más, INCULTO IGNORANTE”, es decir, “Víctima de la LOGSE”, en el sentido más peyorativo del término.

    ResponderEliminar