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A MI LA LEGIÓN


Eugenio Narbaiza.- Hoy comienza de manera oficial la Semana Santa. Residiendo en Almería como es mi caso, se vive de manera intensa,con la alegría de una fiesta popular, pero con el fervor de un sentimiento religioso.

Hay un acontecimiento y un hecho significativo en cada Semana Santa, como es la presencia y participación de LA LEGIÓN ESPAÑOLA, pertenececientes a la base militar Alvarez Sotomayor de Viator, en Almeria, en la procesión del Cristo de Mena, con sede en la Iglesia de San Isidro de El Parador, barrio de Roquetas de Mar.Cuando el reloj llegue a las Diez de la noche, una compañía de LA  LEGION, acude a este barrio de agricultores roqueteros, para que después de iniciar la guardia de custodia del Cristo de Mena, con toda su marcialidad y respeto religioso a su padre, pasear la imagen por las calles de la localidad.

Este paseo del Cristo elevado al cielo por los legionarios, que con su marcialidad rinden honores y rezan al Señor, con la oración como himno de "El novio de la muerte", está acompañada por cientos de almerienses y visitantes, que mezclan el fervor de su fe, con el sentimiento de su amor y admiración por esos Caballeros y Damas legionarios, que vestidos de verde y portando sus armas y cornetas, rezan con pasión a ese Cristo que les cuida y protege en sus duras misiones militares por el mundo.

Durante el recorrido,  los aplausos se mezclan con ese rugir de gargantas que cantan con fuerza y sentimiento el himno de "El novio de la muerte" como la descripción de la vida de los portadores del Cristo, mientras que las lágrimas de empiezan a rodar por los rostros de legionarios y almerienses dando gracias al Señor por encontrarse un año más en algo que más que un acto religioso, es un acto de unión entre la legión y el pueblo que acoge el Cristo de Mena, ambos dando gracias por todo lo acontecido a lo largo del año. 

Después del recorrido, el Cristo y los legionarios, se refugian en la Parroquia de San Isidro, en donde con recogimiento durante toda la noche y parte de la mañana, hasta el momento de salir en procesión, su marcialidad en las guardias y sus relevos,se mezclan con el fervor de los almerienses, que acuden al templo por unos minutos para postrarse y orar ante el Cristo de Mena, sin olvidarse de pedir protección para esos soldados de La Paz, que actúan en todo el mundo cumpliendo como misión representar a España y ser el cuerpo militar más querido por los españoles.

YO TAMBIÉN SOY EN LA SEMANA SANTA, UN NOVIO DE LA MUERTE

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