POLÍTICA

[Política][bleft]

SOCIEDAD

[Sociedad][bsummary]

FIRMAS INVITADAS

[Firmas%20invitadas][twocolumns]

¿Fue asesinado Félix Rodríguez de la Fuente?



Eran las doce treinta de la mañana del 14 de marzo de 1980 cuando la avioneta de Félix Rodríguez de la Fuente se estrellaba en un pequeño pueblo llamo Shaktoolik, en Alaska. Nos dejaba entonces el célebre presentador de 'El hombre y la tierra', programa que mantuvo más de siete años en antena, en lo que siempre se creyó que era un accidente.

Sin embargo, en la noche del pasado domingo, Iker Jiménez le dedicó Cuarto Milenio a este amante de la naturaleza y especuló con la posibilidad de que su muerte no se debiera a un accidente aéreo, sino a un complot desde las más altas esferas de la sociedad.

Ni la familia, ni los más allegados ni aquellos que compartían horas y horas de rodaje junto a Rodríguez de la Fuente en la naturaleza hicieron manifestación alguna que dudara de las razones del mortal accidente.

No obstante, ahora Cuarto Milenio recoge las declaraciones de Odile, su tercera hija, que asegura: "Mi padre era una persona incómoda para mucha gente" e incluso llega a insinuar que "pudo llegar a ser presidente del Gobierno, pero se lo impidieron”. Una afirmación a todas luces muy desconcertante, pues nunca jamás se había especulado con esta posibilidad.

Iker Jiménez mantiene sus sospechas y las justifica: "Tras el accidente desaparecieron restos de la avioneta y algunas grabaciones que de haberse hallado podrían haber aclarado importantes detalles sobre el suceso”.

Lo que se conoce es que el 14 de marzo de 1980, Féliz Rodríguez de la Fuente había contratado una avioneta que se estrelló en los alrededores del pueblo esquimal de Shaktoolik, en Alaska. Todos los pasajeros: el piloto de la nave, Félix Rodríguez de la Fuente y sus dos colaboradores, Roa y Huéscar, fallecieron en el acto.

Según la versión oficial, la causa del accidente fue el desprendimiento de uno de los hidropatines poco después de su despegue. El motivo del viaje era grabar la carrera de trineos con perros más importante del mundo en ese lugar del Círculo Polar Ártico.

Gracias a algunos de los colaboradores de Rodríguez de la Fuente conocemos algunas anécdotas. Como por ejemplo: horas antes del viaje, cantaron unas sevillanas, entre ellas “Cuando un amigo se va”, una letra que parecía una curiosa premonición.

También cuentan que justo antes de subirse a la avioneta, Félix Rodríguez de la Fuente hizo el siguiente comentario: “¡Qué lugar más hermoso para morir!”, sin duda una gran casualidad. Como también que ese mismo día cumpliese 52 años.

A todo esto, los compañeros cuentan que ese viaje, Féliz Rodríguez de la Fuente bromeó –muy sonriente- con la posibilidad de morir pronto y si fuera así se reencarnaría en un lobo.

Fue enterrado en Poza de la Sal, pero un año más tarde, su viuda, Marcelle Parmentier, dispuso que los restos fueran exhumados para trasladarlos al cementerio de Burgos. Los vecinos del pueblo natal de Féliz Rodríguez de la Fuente se quejaron al respecto. La fundación que lleva su nombre y que dirigen su viuda y sus tres hijas se ocupa desde el año 2004 de difundir su legado.

No hay comentarios: