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1 de Marzo de 2004: La detención de dos etarras impide una masacre en Madrid en plena campaña electoral

La carga explosiva, 'la mayor de los últimos tiempos, provocaría un cráter de 35 metros', según Acebes - Los terroristas portaban un plano en el que se marcaba la llegada a Madrid por la N-II - La Guardia Civil efectúa registros en Vizcaya



La furgoneta de los etarras y el material explosivo que contenía. (EFE)

 La Guardia Civil detuvo el domingo en Cuenca y en Guadalajara a Irkus Badillo Borde y Gorka Vidal Álvaro, ambos de 24 años. Viajaban a Madrid en dos furgonetas, una cargada con 536 kilos de explosivos lista para explotar y otra que servía de lanzadera. El atentado en la capital era "inminente", según Interior. Portaban un plano en que se marcaba con un círculo la zona de entrada a Madrid por la N-II desde Alcalá de Henares, según fuentes de la investigación.

A raíz de los arrestos, agentes de la Guardia Civil registraron la vivienda de Gorka Vidal Alvaro, en Miravalles (Vizcaya), y la de Irkus Badillo, en Zaratamo (Vizcaya). Se incautaron de sus respectivos ordenadores y diverso material. Además registraron la residencia de otra persona a la que se relaciona con los dos presuntos etarras.

La carga más mortífera

La furgoneta bomba, robada en Francia el pasado mes de noviembre e interceptada en Cañaveras (Cuenca), contenía 506 kilos de cloratita, 30 de dinamita, 90 metros de cordón detonante y un temporizador. Llevaba placas de matrícula falsas.

La carga explosiva -"una de las mayores de los últimos tiempos", según Acebes- se había introducido en un contenedor metálico fijado a la furgoneta, por lo que la Guardia Civil cree que la intención de los presuntos etarras era dejarla aparcada para que explotara. El metal del que está compuesto el contenedor actuaría de metralla.

El ministro Ángel Acebes ha declarado que una carga explosiva como la encontrada en la furgoneta "provocaría un cráter de 35 metros, daños catastróficos en los edificios de 60 metros a la redonda y daños a las personas situadas a menos de un kilómetro y medio de distancia del lugar de la explosión".

Con la mitad de material, 250 kilos, ETA mató a 11 personas e hirió a otras 40 en la casa cuartel de Zaragoza en 1987. En 1991, en la casa cuartel de Vic (Barcelona), la misma cantidad de explosivos se cobró nueve vidas e hirió a 30 personas.

Irkus Badillo y Gorka Vidal (EFE)


En diciembre de 1999, la Guardia Civil interceptó en Calatayud dos furgonetas bomba cargadas con 1.688 kilos de explosivo que los etarras conducían a Madrid.

La operación

Irkus Badillo Borde y Gorka Vidal Álvaro, ambos nacidos en 1979, carecen de antecedentes judiciales, aunque vinculados con actos de violencia callejera, según las primeras investigaciones.

Viajaban cada uno en una furgoneta cuando fueron arrestados, en torno a la una de la madrugada. El primer arresto fue el del conductor de la furgoneta bomba, en la N-320 que une Albacete y Cuenca, a la altura de la localidad conquense de Cañaveras.



La lanzadera, la que debía ir abriendo paso a la otra y evitándole posibles peligros, se había quedado unos 60 kilómetros atrás, en la localidad de Poveda de la Sierra (Guadalajara), tras sufrir un accidente, según informa EL MUNDO en su edición del lunes. La localización de este segundo vehículo y la detención de su conductor se produjo a raíz del primer arresto en Cañaveras.

La Nacional II

Acebes explicó el domingo que los presuntos terroristas se dirigían a Madrid, donde tenían previsto hacer estallar la furgoneta con su carga "de forma inminente, hoy, mañana o pasado".

Según informaron fuentes de la investigación, los etarras portaban un plano en que se marcaba con un círculo la zona de entrada a Madrid por la N-II desde Alcalá de Henares, según fuentes de la investigación.

En esta zona se encuentran numerosas empresas nacionales y multinacionales, además de los periódicos 'ABC' y 'La Razón' y dos grandes hoteles.

El presidente del diario 'La Razón', Luis María Anson, ha declarado a la agencia Servimedia que, según le ha informado el Ministerio del Interior, uno de los etarras ha confesado que este periódico era el objetivo de los 500 kilos de explosivo.

Sin embargo, Anson ha dicho que no se descarta la posibilidad de que mientan para ocultar el verdadero objeto del atentado, especialmente si hay otra furgoneta en camino.

Aparición en campaña

Un guardia civil cargado con documentación, abandona el domicilio de Gorka Vidal Zaratamo (VIzcaya). (EFE)


El último intento de atentado de ETA fue el pasado 23 de diciembre, cuando preparó la explosión de 50 kilos de titadine en la estación madrileña de Chamartín. Ocho días después, el 1 de enero, entraba en vigor la tregua de la banda terrorista en Cataluña, anunciada posteriormente, en precampaña electoral, después de la reunión con el líder de ERC, Josep Lluís Carod-Rovira.

Según Acebes, las Fuerzas de Seguridad del Estado estaban preparadas ante el "riesgo" de un atentado por "la necesidad" de ETA de tener presencia en la campaña electoral y tras la tregua declarada en Cataluña.

El ministro ha destacado su agradecimiento a la Guardia Civil por "haber evitado una masacre", y ha remarcado que éste "es el camino para acabar con la banda terrorista".

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